Técnicas para priorizar personas, recursos, tareas y actividades
Mantener el control sobre nuestras responsabilidades
es lo que nos clasifica como personas de alto rendimiento. Todo esto depende de
la gestión que se adecúe a cada persona, por ejemplo, el método pomodoro puede
ser efectivo, pero no para todo el mundo. La clave para jerarquizar nuestras responsabilidades
personales, familiares, laborales o académicas está en la prioridad que
designamos a cada una de ellas.
Todos hemos estado en situaciones de estrés al tener
toda una pila de trabajo o un listado interminable de cosas por cumplir en
tiempos de entrega límite. Lo mejor para estos casos es crear una lista con
todas las tareas a cumplir y darle a cada una de estas un nivel de urgencia o
prioridad, siendo las tareas fáciles las que irían primero y las más cargadas
al final. Aún así, reconozco que una de las partes más difíciles de lidiar con
estas actividades está en empezar puesto que nos abruma la preocupación de no
tener nada hecho en el momento. Por ello, yo ocupo la regla de los cinco
minutos que se basa en empezar una actividad, aunque no queramos solo por un
pequeño instante para tener ese arranque inicial del que pueden resultar varios
encargos tachados de nuestra lista. Esta técnica es más efectiva cuando se
empiezan con las tareas pequeñas que no deberían tomarnos tanto tiempo para
seguir con el siguiente objetivo pequeño y liberar el peso de a poco.
Aún así, incluso a mí me cuesta mantener el ritmo de
la responsabilidad a mi favor. En general, prefiero dejar las tareas no a
última hora, solo lo justo para sentir un tanto la presión del mismo día de
entrega. Esto porque no me gusta el estrés que genera realizar algo con tanta
antelación que luego puede conservar el estrés de si aquello que realicé cumple
con cada uno de los requisitos solicitados o si hace falta agregar algo más.
Cuando termino una tarea en su momento y en el mismo día de entrega se
desvanece esa corriente de pensamiento de tener que solventar cada detalle. Por
eso mantengo este ritmo de trabajo del último día para las actividades
pequeñas, y para las que ocupan mayor compromiso puedo realizarlas con unos
pocos días de antelación porque estas sí requieren de mayor atención por mi
parte.
Fuentes:
Arocas, R. (2018). Gestión del talento: de los
recursos humanos a la direcciónde personas basada en el talento. Madrid:
Pirámide. Capítulo 9
Brito, J. (2014). Tiempo efectivo sin estrés. Quito:
Don Bosco. Páginas 107 – 147
Justin,
G., Kaitlynn, L., Bharat, M., & Jitendra, M. (2017). Being more productive. Advances in
Management, 10(5), 1.
Navarro, J. & Martínez, A. (2018). Gestión del
conocimiento: una ventaja competitiva. Bogotá: Alfaomega, Esic Editorial.
Capítulo 6


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